Desapariciones, de la serie Fundidora S. A. Ciudad invisible / Colectivo Estética Unisex / Lorena Estrada - Futuro Moncada

 

Desapariciones, de la serie Fundidora S. A. Ciudad invisible / Colectivo Estética Unisex / Lorena Estrada - Futuro Moncada

Desapariciones, de la serie Fundidora S. A. Ciudad invisible / Colectivo Estética Unisex / Lorena Estrada - Futuro Moncada

 (19-Abril-1970)

El futuro presidente, Luis Echeverría Álvarez, atiende la explicación que los funcionarios de la empresa le brindan acerca de uno de sus planes de expansión. En la comitiva aparecen Carlos Prieto Jacqué (hijo del socio mayoritario de la empresa Fundidora), Rodolfo Barragán (Director General de la misma) y José Campillo Sainz (futuro Subsecretario de Industria y Comercio en el sexenio de Echeverría), además de algunos ingenieros, técnicos y trabajadores. Nuestra pieza traza una reflexión acerca de un evento que aparece documentado de manera frecuente en el archivo fotográfico de Fundidora; se trata de la presentación de maquetas, por parte de empresarios, ante personalidades del ámbito político y económico. Esta es una acción que se encuentra ligada a las nociones de promesa, aspiración y acuerdo.

Desapariciones, de la serie Fundidora, S. A.

Existen muchas versiones acerca de las razones de la quiebra y cierre de la empresa Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S. A., una de ellas plantea la idea de que Luis Echeverría Álvarez, presidente la República de 1970 a 1976, jugó un papel significativo en contra del llamado Grupo Monterrey, y determinó, en gran medida, los procesos que convirtieron a Fundidora en una empresa paraestatal.

A inicios de los 70, Echeverría Álvarez intentó comprar Fundidora para el país. Debido a que en ese momento sus dueños se negaron a venderla, alimentó una serie de acciones para provocar su quiebra. La más conocida intervención del presidente consistió en cooptar a un grupo de estudiantes de Durango para que bloquearan las vías férreas del Cerro de Mercado, a fin de impedir que la materia prima llegara a Fundidora. Según los estudiantes, su protesta cuestionaba el aprovechamiento de los recursos del subsuelo para el beneficio de otro estado (Nuevo León), en vez de beneficiar las finanzas locales (Durango).

Las necesidades de acero en el país estaban cubiertas con la producción de las dos más grandes empresas del ramo que existían a finales de los 60 en México; por un lado, en el Estado de Nuevo León, Fundidora de Fierro y Acero Monterrey, S. A. y, por el otro, en el Estado de Coahuila, Altos Hornos de México (AHMSA). A pesar de este hecho, Echeverría, siendo Secretario de Gobernación del Presidente Gustavo Díaz Ordaz (1964 – 1970) alentó el crecimiento e inversión en Fundidora, asegurándole su apoyo incondicional, mientras que, al mismo tiempo, el gobierno mexicano creaba y constituía la Siderúrgica Lázaro Cárdenas -Las Truchas- (SICARTSA) en 1969, la cual fue inaugurada cuando él terminaba su mandato presidencial en 1976, lo que representó un competidor más en el mercado, que pertenecía al Gobierno Federal.

Esta serie de acciones surtieron efecto ya que en el año de 1979, ya siendo Presidente de la República José López Portillo, Fundidora se convirtió en empresa paraestatal, pasando así a manos de la Federación, como parte de Sidermex (grupo de origen gubernamental que integraba a todas las empresas siderúrgicas del estado mexicano) del mismo modo que SICARTSA y AHMSA.

Debido a la grave crisis económica de 1982, la obsolescencia de la maquinaria, las exigencias del sindicato, los malos manejos por parte de políticos priístas y las deudas contraídas con la banca nacional e internacional, Fundidora se declaró en quiebra en 1986, generando la crisis social más fuerte en Monterrey desde el final de la Revolución Mexicana. La complejidad de todo este proceso aparece manifiesta en la pieza “Desapariciones”, de la serie Fundidora, S. A.

 

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